Por Seth Alvarez.
(Entrevista completa)

Mi estimado Mario ¿Qué te llevó a
la escritura?
Fue como un encuentro. Nunca pensé en ser escritor. Hasta que de repente me
encontré con la literatura o mejor dicho, la literatura me encontró y me puso a
su servicio. Ahora no me veo haciendo otra cosa.
¿Qué te mueve a elegir algún tema?
Creo que casi no pienso en la elección de temas. Escribo a partir de una
imagen, de un sueño, de una idea, de una sensación y poco a poco voy
descubriendo los temas que hay en mis textos. Luego me di cuenta que hay
algunos recurrentes, de los cuales, según yo, no me interesaban o desconocía.
Ok. Pero déjame regresarme un
poquito, ¿tu familia te apoyo en tu decisión de convertirte en escritor?
Pues mi familia me apoyó cuando decidí ser escritor. Les cayó como algo
muy extraño, pues mi familia no es de artistas. Además les preocupó esas cosas
inmediatas que le preocupa a todos los padres: un hijo muerto de hambre. Pero
al final me dejaron hacer y me dejaron escribir.
Creo que lo típico cuando decides
esta carrera. Y tu formación ¿ha sido
autodidacta o estudiaste en alguna escuela?
Yo comencé con talleres y luego entré a la escuela de escritores de la
Sogem. Ahí prendí muchas cosas como la disciplina o sobre autores importantes y
compartí también con otras gentes que también escribían. Pero no aprendí ahí a
escribir, pues eso, creo, sólo puede hacerse en solitario, es un trabajo
íntimo, cotidiano, de vida. Pues creo que lo más importante, es un trabajo
arduo con uno mismo. Creo que de ahí pueden surgir muchas cosas que no sólo
hacen la literatura sino que sorprenden y revitalizan a la persona que escribe.
¿Cuento, novela o poesía?
Las tres, cada una tiene su particularidad y cada una aporta una manera
distinta de ver el mundo. Hay que saber disfrutar de las tres.
¿Qué autores lees?
Me gusta mucho la literatura latinoamericana: Estoy leyendo ahora a
Oliverio Girondo y a Armonía Somers. Me gusta Francisco Tario, Marosa Di
Girogio, Juan Vicente Melo, Daniel Sada, Reinaldo Arenas, Ernesto Sábato,
Osvaldo Lamborghini, etcétera. Me gusta mucho la literatura escrita en español.
Muy buenos, ¿cuál es el último
libro que has leído y que recomiendes?
A la última que leí fue a Armonía Somers, un libro que se llama
"Viaje al corazón del día". Me parece un texto revelador y
alebrestadamente femenino y poderoso. Creo que es una autora poco conocida,
nada fácil de leer, pero sí inolvidable y conmovedora.
Hay que leerlo. Y del cine mexicano
¿Qué dices?
Yo he conocido gente talentosa trabajando en el cine mexicano, contando
buenas historias con los pocos recursos con que se les apoya y, creo que por
eso, y al ver cineastas mexicanos trabajando en el extranjero porque acá no hay
con qué trabajar, cada que me dicen "cine mexicano", siento un poco
de nostalgia, porque me gustaría que hubiera más, que estuviera más al alcance,
que no alcanzaran las salas para exhibir buenas películas hechas por cineastas
mexicanos. Aunque al final, creo que lo que disfruto mucho es el cine, a pesar
de su nacionalidad.
Si, entiendo. Alguna novela que te
gustaría ver en pantalla…
Me gustaría ver una novela de Daniel Sada, quizá la de "Casi
nunca", no porque la crea cinematográfica, sino porque me parece un reto
imposible de lograr. Me sorprendería mucho quien pudiera traducir una novela
así al cine.
Hay que leerla también, por cierto a mí me gustaría “Casi el paraíso” de Luis Espota...
También estría bueno.
Bueno, volviendo a lo tuyo, ¿Cómo
es tu proceso creativo?
Me encuentro con algo, una imagen, por ejemplo, y me siento a escribirla
más como contemplándole que intentando desarrollarla o plasmarla tal cual.
Después, no sé exactamente cómo, se me suelta la mano y escribo sin parar. Ya
cuando termino con el impulso, me regreso al principio y comienzo a corregir y
a hacer todo ese trabajo arduo del oficio.
¿Crees en la reescritura?
Pues creo que cada texto pide una intervención, a veces profunda como la
reescritura y a veces un poco más superficial, como las correcciones
sintácticas, por ejemplo.
Ok. ¿Y cómo combates el bloqueo del
escritor? ¿Cuál es tu formula?
La disciplina me ha ayudado mucho. Sentarme a escribir todos los días,
aunque el trabajo de una semana no sirva y haya que tirarlo, aunque sean puros
balbuceos inservibles. Eso me ha enseñado a reconocer mis tiempos: ya sé, por
ejemplo, en qué momentos me bloqueo y entonces lo tomo con calma y sigo
escribiendo balbuceos pero sin frustrarme. Creo que la receta, un poco, está en
algo que decía Onetti: "Yo escribo, nada más"
Y la musa, ¿existe o no existe?
Pues no sé, pero a mí me gusta mucho una frase de Picasso que decía que
"si viene la musa que te encuentre trabajando"
Muy buena. Ahora, háblame de “la Línea de las metamorfosis”…
La línea de las metamorfosis es un libro justamente hecho con el trabajo
de la cotidianidad. Es un trabajo de ocho años. Los textos comenzaron como
ejercicios y luego tomaron autonomía, funcionaron solos. Cuando yo me propuse
juntar los cuentos para este libro, me encontré con que había más de cien,
entonces me di a la tarea de seleccionar los que pensé que funcionarían y los
demás se fueron a la basura. Y creo que por eso este libro no sólo habla de la
transformación de los personajes de los cuentos, sino de la mía como escritor.
Hay textos de cuando estaba en la escuela y otros muy recientes. Y quizá no se
nota mucho la diferencia, pero yo puedo verla y eso me hace creer en la
metamorfosis como esta transformación cotidiana, irremediable, pero
revitalizante, como te decía al principio.
Y que significó para ti el premio
Julio Torri 2013.
Hay una especie de satisfacción engañosa en los premios y en los
reconocimiento, que no por eso deja de ser emocionante, así que claro que me
dio gusto y emoción ganarlo, pero luego me di cuenta que me había ganado
tiempo, la oportunidad de no tener que trabajar un rato y poder ponerme
escribir y a leer todo el día y todos los días, y así terminé otro libro de
cuentos.
¿Tienes algún nuevo proyecto en
puerta?
Pues tengo dos libros inéditos de cuentos, y ahora estoy trabajando una
novela que me tiene muy entusiasmado porque la estoy descubriendo, no me he
propuesto nada, sólo estoy escribiendo y las cosas que salen me sorprenden y me
tiene muy entretenido.
¿Como ves el futuro de los
escritores? ¿Podremos vivir de esto?
Yo quiero pensar que sí podemos. Aunque a veces veo gente dispuesta a
cualquier cosa por la fama, por una publicación, por la "posteridad",
en lugar de preocuparse por su literatura y eso me desanima, porque esas gentes
sólo hacen que el sistema que no permite al escritor vivir de escribir se
reproduzca infinitamente. Sin embargo, para serte sincero, son pocas las veces
que pienso en esto, prefiero seguir urdiendo sobre lo que hago, tratando de
descubrirme en la literatura, ver cómo está hecho el mundo, escudriñar sus
partes y su funcionamiento, indagar sobre el alma y la memoria, y disfrutar y
padecer mucho lo que hago.
Y por último, ¿Qué te pareció
Manzanillo? ¿Nos recomendarías en el querido defectuoso?
Por supuesto que sí. Creo que Manzanillo es un lugar de gente cálida, te
reciben bien, te tratan bien. Hay una camaradería que te hace sentir en casa.
Altamente recomendables.
Pues, muchas gracias mi estimado Mario,
acá te esperamos nuevamente, para que presentes tus obras...
No, gracias ti Seth, y seguimos en contacto, y cualquier cosa acá
estamos. Un abrazo.
El Noticiero 13 de julio de 2014.